domingo, 20 de abril de 2008

Rebobine, por favor



Ocurre muchas veces últimamente, lo que debería hacernos sospechar sobre el criterio a la hora de colocar las películas en la cartelera por parte de las distribuidoras. Ni siquiera recuerdo haber visto trailer alguno de "Rebobine, por favor". Vas al cine casi sin ganas, por aquello de pasar la tarde, y después de echar un vistazo, dices "bueno, Jack Black es graciosillo, esta parece la menos mala, y de lo que se trata es de echar un buen rato". Te metes en la sala más pequeña del supermegacine de tu barrio, porque la han relegado ahí. "Será porque es un bodrio", piensas. Cinco personas desperdigadas por la sala (os lo juro), y empieza la película.



Y entonces te das cuenta, a medida que avanza, que te está encantando, que te recuerda en bastantes planteamientos a "Smoke", la primera de "Clerks", y al final, incluso, a "Cinema Paradiso", pero superándolas, bajo mi humilde punto de vista, a todas ellas, porque "Rebobine, por favor", me parece una película que, sin tener ninguna pretensión, consigue de una manera originalísima un monumental homenaje al cine de todos los tiempos, al jazz, al original esfuerzo personal de toda una comunidad y a los frikis del VHS, entre los cuales me encuentro todavía.


Y por si fuera poco, "rebobine por favor" constituye también un feroz ataque contra el sistema, ese monstruo que es capaz de derribarte una esquina emblemática para construir anodinos apartamentos, o que te dicta las películas que tienes que ver y el formato en el que tienes que verlas. En ese sentido, resulta memorable la escena de Danny Glover tomando notas en el videoclub de última generación (uniforme, pocos títulos pero muchas copias, ordenadas por temas, no hacen falta conocimientos previos de cine...). Una elegante sátira, sin sobresaltos, con la calma que rezuma Glover, monumental, en todas sus apariciones.


A que me gustara la película ayudan detalles tan poco habituales como el sistema de rodaje, tipo documental, la actuación de grandes estrellas como Mía Farrow y, porqué no decirlo, incluso Sigourney Weaver,aunque a esta última te entren ganas de soltarle dos bofetadas. Las patéticas versiones "suecadas" de las películas hacían que las siete personas que ocupábamos la sala nos partiéramos literalmente de risa, aunque claro, sin que se notara mucho, porque siete personas no pueden meter mucha bulla a la hora de reírse. Risas, y lágrimas, que todo hay que decirlo, porque al final lloré como un crío, tanto o más que cuando vi "Cinema Paradiso". Menos mal que solo éramos siete, que nos quedamos además hasta el mismo final de los títulos de crédito, disfrutando de esa última joya que era la película sobre Fats Waller. Y digo menos mal, porque resulta un poco violento levantarte de ver una película y ver a un tiarrón de 110 kg de peso a tu lado llorando como una magdalena.


Resumiendo: que es una total injusticia que esta gran película pueda pasar sin pena ni gloria, a lo cual posiblemente pudiera contribuir el hecho de que Jack Black figure en el reparto. También es posible que sea un...¿como se dice?. Si, un "sleeper", y que se reconozca su grandeza con el tiempo, aunque lo dudo. Así que, lo único que puedo recomendaros es que corrais a verla, ahora que todavía está en pantalla, y que se la recomendeis al mayor número de personas posibles. Entre todos tenemos que lograr que no muera en el olvido, porque no se lo merece.


Para los que querais ver parte de las versiones "suecadas" de las películas de vuestra vida, hay una página web, que aparece en los títulos finales de crédito. Os puedo asegurar que no tiene desperdicio. La dirección es esta:


5 comentarios:

Andres Pons dijo...

Gran filme. Una de las mejores comedias de los últimos años. Un canto de amor sincero al cine y una crítica al celuloide actual.

Notable en todos sus aspectos y jack black muy bien.

Juan Valdivia dijo...

A ver si pudiera verla, aunque no creo. Donde vivo no llegan nada más que las malas o las muy comerciales. Por lo que dices, creo que a mí, demasiado "delicado" para el cine, seguro que me gusta.

felixon dijo...

Gracias, Andrés. No sé porqué me imaginaba que esta película te iba a gustar.

Juan, seguro que no te defrauda. Es una gran película, muy entrañable y con un gran sentido del humor. De todas formas, si no puedes verla en la gran pantalla, siempre te queda el videoclub, aunque algo más tarde.

Un abrazo a los dos.

AlmaLeonor dijo...

¡Hola!
Felixón, lo primero que quiero es darte las gracias por decir que "se me echa de menos", jejejjeje, eres un encanto....
¡¡¡Pero la culpa es tuya y nada más que tuya!!!! jajajajajajjaaj

Llevo varios días enfrascada en escribir aquello de "Las Otras Historias de Amor en el Cine". Al final me han salido 5 artículos, de los cuales solo me falta por "pulir" uno, el último.

Jack Black es un fenómeno mediático. No me atrevería yo a decir que buen actor, pero "llena" una escena con su peculiar estilo. Hace poco nos reimos a carcajadas en mi casa con una película suya titulada "Escuela de Rock" que proyectaron en ONO durante un tiempo.

Besos.AlmaLeonor

Charo dijo...

Hace semanas que no voy al cine, porque como han dicho por aquí, donde yo vivo sólo vienen las muy comerciales y duran dos semanas como mucho, pero no puedo decir que últimamente halla muy buenas películas por la cartelera. Hace unos años que veo al cine en decadencia, quizás porque sólo se atreven a hacer cosas comerciales. sin embargo, de vez en cuando hay alguna joya que viene de Europa, porque USA ya no es lo que era.

El viernes vi por TV La vida secreta de las palabras, y aún se me pone el vello de punta. Lo mismo me pasó con Mi vida sin mí, de la misma directora, Isabel Coixet, en ambas películas no pude apartar la vista del televisor en un solo momento, porque me atraparon de una manera que pocas películas han conseguido. Me han dicho que el cine alemán también está dando buenas películas, pero claro no sé ni donde encontrarlas.

Saludos, estoy en casa como una sopa, rodeada de kleenex, así que he aprovechado el tiempo para explayarme en tu blog, :D